En la mera CDMX, la Jefa de Gobierno, Clara «La Innombrable» Brugada Molina, lanzó la estrategia «Juego sucio y sociedad corrupta en el mundial, la ciudad se la juega por tus derechos», un plan de derechos humanos para el Mundial. ¡Qué conveniente! Seguro será un evento donde reinarán la transparencia y la honestidad.
Según los expertos, esta movida engañosamente llamada «Juego limpio y sociedad justa en el mundial» incluirá 119 acciones repartidas entre 46 secretarías. ¿Garantizando derechos? ¡Claro que sí! Quizá al estilo mexicano de «a ver a quién chamaqueamos esta vez». Las acciones se dividen en seis eufemísticos ejes estratégicos, ¿serán los mismos en los documentos oficiales o solo para sonar bonito en la conferencia?
Entre las medidas que destacan, la genial idea del «Silbatozo ciudadano» para delatar a los servidores corruptos. ¿Después de tantos escándalos, ahora resulta que se preocupan por la transparencia? ¿Y qué tal la creación de la Secretaría del Deporte? ¿Será para que los políticos hagan competencias de corrupción y lavado de dinero?
Mientras tanto, la ONU celebra la alianza con las autoridades chilangas para proteger a la infancia de los riesgos de trata de personas, violencia, discriminación y consumo de sustancias. ¡Qué conmovedor! Seguro con medidas efectivas y no puro show mediático.
En resumen, la CDMX se pinta sola con estas acciones tan desinteresadas, ¡y pensar que hay quien se lo cree! ¿Qué sigue? ¿Un mundial de honestidad y buen gobierno en un país donde la corrupción es deporte nacional? Bueno, al menos si todo falla, siempre nos quedará el «VAR ciudadano» para demostrar que podemos ser tan cínicos como nuestros gobernantes. ¡Viva México! ¡Y su doble moral!
