En Cancún, Quintana Roo, la gobernadora Mara Lezama anunció la creación de un Distrito Financiero y Tecnológico con una inversión de más de mil 200 millones de dólares. ¿Acaso no te parece que ya tenemos demasiados distritos de este tipo en el país?
Durante la 89 Convención Bancaria, Lezama presumió de esta millonaria inversión que promete traer más empleos como si fuera la salvadora de Quintana Roo. ¿Qué tal si primero se enfoca en resolver los problemas que ya tiene el estado?
Con una boca llena de promesas y cifras, la mandataria se veía más contenta que niño con juguete nuevo al hablar de los beneficios y crecimiento que este proyecto traerá. ¿Será que se puede confiar en estas buenas nuevas?
Ya saben cómo es esto: promesas de empleos, crecimiento y competitividad, pero al final siempre queda la duda de quién se va a beneficiar realmente. ¿Será el pueblo o los de siempre?
Para no variar, la gobernadora mencionó agradecimientos para todos y prometió estímulos fiscales y un marco regulatorio «transparente» que supuestamente fomentará la inversión y la innovación. ¿Será que realmente pensó en el beneficio de todos?
Claro, no podía faltar el agradecimiento al Gobierno Federal y el cumplido al Plan México. Pero a ver, ¿qué tal si primero garantiza la inclusión financiera de las mujeres antes de tirar tanta pólvora al aire?
La señora Lezama se puso poética hablando de crecimiento y justicia social, como si se tratara de un cuento de hadas. ¿Por qué no mejor se pone a trabajar en mejorar las condiciones reales de la gente de Quintana Roo?
En fin, otro anuncio grandilocuente que promete mucho pero que estamos a la espera de ver si de verdad se cumple o si solo quedará en buenas intenciones. ¿Crees que esta vez sea diferente?
