«¡No soy narca!»
Por Arturo Meléndez
¿Qué tal, banda? Aquí toda la chismeadera con ‘La Nicholette’, la reina de las selfies que ahora se convirtió en la reina del dramón. La tal Nicole Pardo, que dice ser ‘La Nicholette’, salió a hablar de su secuestro mientras se desgarraba las vestiduras y juraba que no es amiga de la mafia.
Según la Nicho, el secuestro fue bien real, neta que sí, nada de actuaciones ni chismes de pueblo. Asegura que mientras estaba secuestrada, le llevaron su lunch, la trataron chido y hasta le pusieron Netflix en el cuartito donde la tenían. ¡Qué clase de secuestro VIP, señores!
Obvio, la chava desmintió por enésima vez que tenga nexos con criminales. Ella jura que es más inofensiva que un gatito sin garras. Y aunque los secuestradores le cuestionaron sobre ‘El P1’ y sus amistades peligrosas, la Nicholette enseñó su credencial del INE y dijo: «aquí está, puro amor por mis followers, no por los malandros».
Pero eso no es todo, porque resulta que durante el rapto, a la plebeya influencer le preguntaron qué onda con sus videos de corridos y su rollo con Culiacán. Ella, muy corazón valiente, dijo que ni sus videos se salvan de estár metidos en un lío. ¡Vaya combinación de Santa Claus y Lady Gaga!
Y ojo, que todo esto lo contó con ojitos brillositos y con su mejor pose para las redes, mientras dejaba claro que no es ninguna secuestradora por si acaso alguien lo dudaba. Ahí va la Nicholette, la chava salsera que canta, baila, y ahora hasta secuestrada sale bien peinada. ¡Qué show, señores!
