**DESGRACIA EN SAN ANTONIO ABAD: UN EDIFICIO SE DERRUMBA Y SE LLEVA VIDAS**
Hacía falta una tragedia para sacar a la luz la desfachatez y peligro que se manejan de noche en la Ciudad de México. Pues sí, un edificio en San Antonio Abad decidió colapsar como si fuera un juego de dominó mientras trabajaban en él. Tres personas quedaron atrapadas y una se salvó, aunque con heridas graves. ¡Ah, pero eso sí, sin dar muchos detalles de cómo pudieron suceder esas atrocidades!
Por supuesto, las excusas saltaron como cucarachas cuando prendes la luz. Resulta que una empresa de demolición estaba en plena faena cuando el edificio dijo: «¡Chispas! Yo también quiero ser parte del caos». ¿Y qué hicieron los presentes? Nada, solo escucharon cómo se caía la estructura. ¡Qué héroes, por Dios!
La secretaria de Gestión de Riesgos y Protección Civil, Miriam Urzúa, explicó que el edificio decidió hacer un downgrade desde el tercer piso hasta el primero. ¡Increíble! Parece que los constructores se inspiraron en el Jenga para este desastre. Después, habrá sido solo felicidad y cuentos de hadas, ¿o qué?
En lugar de hacer un reality show, los cuerpos de emergencia decidieron ayudar… a mano limpia. Sí, señoras y señores, sin maquinaria pesada para no complicar el rescate. ¡Si es que primero está el drama y luego la lógica, no vaya a ser que sea al revés!
Y mientras los perros rescatistas se parten la vida buscando supervivientes, las autoridades salen a darse baños de multitudes cada hora para decir lo mismo. Mientras tanto, la víctima rescatada se resigna a pasar una temporadita en el hospital y a vivir en carne propia la ruleta rusa de la construcción en México.
¡Y atención, que las autoridades confirman que este desastre no tiene nada que ver con las obras del Metro! ¡Claro, porque eso sería insinuar que algo huele a chamusquina en los proyectos de construcción en la capital! ¡No te pases! ¡Aquí no ha pasado nada, todo está bajo control!
Mientras tanto, los habitantes de la Ciudad de México siguen con la incertidumbre de si el próximo edificio que vean desplomarse será el suyo. ¡Qué tranquilidad, vecinos! ¡Viva la construcción en México, bien firme y segura como siempre!
