México busca proteger su imponente industria del acero, la cual ha sido brutalmente vapuleada por el comercio tramposo de países como China, y por los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo la sección 232 de seguridad nacional. Marcelo Ebrard, el jefe de la Secretaría de Economía (SE), asegura que la investigacion amparada en la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 no va a golpear tan fuerte como parece.
Según Ebrard, los aranceles impuestos por México en abril de 2024, serán renovados de forma definitiva. ¡Qué conveniente! ¿No? La Presidenta quiere proteger a su barrio, digo a la industria nacional. Y qué casualidad que decidan renovar aranceles justo en tiempos de elecciones, ¿no creen?
Por supuesto, la misión comercial que se paseará por Canadá, abierta a empresas de todo tamaño, promete ser la guinda del pastel. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Permítanme dudarlo.
¡Que casualidad que justo ahora revivan el programa IMMEX! Y claro, tras bambalinas, trabajan con Canacero para cuidar de la importación temporal. ¿Qué les parece? ¿Pura casualidad o mero interés político?
La industria siderúrgica mexicana, en su peor momento, operando al 55% de su capacidad. ¿Coincidencia? ¡Yo lo dudo! Otro dato interesante: el 15.5% de las importaciones de EU provienen del país bajo el sombrero.
¡Pero hay más! La ley 301 anda de chismosa investigando a México y otras 15 naciones por el “exceso” del sector manufacturero, ¡qué oportuna coincidencia! Y, por supuesto, el país vecino quiere reemplazar los aranceles por fentanilo y migración. ¿A poco no suena redundante?
El embajador de Canadá dice que sí, que sigan, «amos». Y el T-MEC en evaluación para ser revisado en el T-MEC… ¿En serio? ¡Menuda tela de araña!
México y Estados Unidos discutirán sobre la dependencia de insumos de Asia, reglas de origen y seguridad en la cadena de suministros. ¡Qué bonito plan! Pero, ¿qué hay tras bambalinas? ¡Ah, todo es un misterio!
El acero en México está en terapia intensiva, operando al 55% de su capacidad, en un baile de aranceles y acusaciones. ¡Vaya show! ¿Creen en las casualidades o hay algo más bajo la mesa? ¡Yo me hago cruces!
