La industria del acero en México está al borde del precipicio, ¡se ve que les va de maravilla! Según el presidente entrante de la Canacero, Sergio de la Maza Jiménez, están operando al 55% de su capacidad. ¡Casi nada! La producción de acero terminado se desplomó un 8.1% en 2025, ¡ya quisieran tener esos números en un casino!
En la 78 Asamblea General de la Canacero, este magnate soltó la bomba: el consumo interno se fue al abismo con un descenso del 10.1%, la mayor caída desde que empezaron a contar monedas. Y todo gracias a China, ¡qué sorpresa! Ese país produce más acero que tacos en una taquería los martes de promoción, exportándolos a precios de remate gracias a sus ayudas gubernamentales. ¡Qué chico tan buena onda!
Pero no acaba ahí, China decidió volver a buenos hábitos y ahora está arrasando también en la manufactura. De un 5% mundial en la fabricación, ¡ahora tiene el 40%! ¡Quién lo diría! Claro, sacando chamba de otras naciones y destrozando hasta a la OMC. ¡Qué lindo país para darles las llaves de la casa!
Y para rematar, el vecino gringo nos está dando clases de amistad, ¡increíble! Con la Sección 232 se les ocurrió imponer aranceles, quitarnos ventas, y así como si nada, nos dejan viendo chivas, dejando abierta una herida de 2.5 millones de toneladas de déficit. ¡Ah, estos y sus regalos!
Pero lo bueno es que México, ¡siempre tan noble!, representa solo un 15% en el consumo de acero gringo, mientras que recibimos migajas de ellos. ¡Qué amor tan desinteresado! Allí va México, como un niño quedando bien, ¡a ver si les cae un pedazo de la mesa de los grandes!
En fin, que disfruten la feria. Porque en la industria del acero, el que paga manda y el que manda, ¡ni un pelo en la lengua! ¡Qué bonita industria!
