El Gobierno de Tamaulipas, bajo la batuta de Américo Villarreal Anaya, está sacando la casta para impulsar una economía de diez en la entidad. Y ¿cómo lo hace? ¡Con la ampliación del Puente Internacional Nuevo Laredo III! Sí, ahora quieren ponernos la cereza del pastel económico fronterizo.
El secretario de Obras Públicas, Pedro Cepeda Anaya, soltó la sopa y dijo que el plan es pasar de ocho a diez carriles en el cuerpo actual, y de paso echarle unos ocho carriles más en un cuerpo nuevo. O sea, que sumando todos, se van a 18 carriles para que los camiones rebosen de felicidad en el cruce comercial más movido de México.
De acuerdo con el funcionario, casi la mitad de la carga chilanga del país se va a pasear por esa rifleteada internacional, acaparando el título de puente más activo de América Latina. ¡Póngale ahí más camiones, fíjese!
Además, el jefazo Cepeda Anaya desenmarañó que con esta ampliación, los tiempos de fila se van a acortar más rápido que un suspiro, los costos logísticos van a adelgazar y la competitividad de la región va a ponérsele a tono, favoreciendo a los empresarios, al comercio exterior y a las chambas en Tamaulipas.
¿Y saben qué? Según dijo el funcionario, modernizar esa infraestructura ratona en la frontera es la jugada maestra de la administración estatal. Ya que con eso, le ponen corbata al estado como el epicentro de la lana entre México y Estados Unidos, justo en el noreste. ¡Ah, qué bonito es que nos sigan jalando el dedo con estas historias! ¡Pa’ no extrañar quién sabe qué!
Esas son las noticias de hoy, población. La misión es mantenerte al margen de lo que pasa, aunque a veces ni nosotros sepamos qué onda. ¡Así se las gastan en el mundillo de la política y el dinero en la frontera! ¡Ahí se ven!
