La alcaldesa de Ayotoxco de Guerrero, Puebla, Alicia Guerrero Hernández, recibió un regalo con plomo la otra madrugada en la autopista Amozoc-Perote en Tlaxcala. La tipa se dirigía todo feliz a una reunión en la CDMX cuando unos tipos decidieron adornar su camioneta con balazos.
¿Qué crees? La alcaldesa salió ilesa, pero su chofer no se salvó de llevarse dos tiros como souvenir: uno en el tobillo y otro en la cintura. ¡Qué elegancia, señores!
Por suerte, el rucón siguió manejando como un campeón hasta llegar a una caseta de cobro, donde le pusieron un parche y lo mandaron al hospital. Y vaya revuelo: su estado se reporta como reservado, ¡casi empaquetado pero no cerrado!
La espléndida alcaldesa y su comitiva (sí, porque no anda sola la señora) salieron sin rasguños. Aunque claro, su chofer se llevó la peor parte. Pero aquí viene la parte más interesante: ¡no intentaron robar nada! ¡No querían la camioneta ni las carteras! ¿Será que solo querían jugar a las escondidillas a la mala?
Los pejendejos de la Guardia Nacional y de la secretaría de seguridad están patas arriba tratando de encontrar a los responsables. ¡La verdad, no los envidiamos! Desde luego, ni la detención ni la justicia han llamado a la puerta, pero esa es otra historia.
¿Resultado? La paz de Ayotoxco de Guerrero se ve tan brillante como siempre. ¿El motivo del ataque? Misterios sin resolver: desde un intento de asalto en carretera hasta un simple ajuste de cuentas. Tantito nada más, qué les cuesta a las autoridades resolverlo. ¡Esto parece un reality show!
