La Presidenta Claudia Sheinbaum estuvo de paseo en Baja California y como buena funcionaria, se dio su tiempo para admirar y elogiar el «trabajo» hecho por Marina del Pilar Ávila Olmeda, ¿será que le gustó más que sus vacaciones en costosos resorts? Sheinbaum se animó a halagar las «maravillas» logradas, como la disminución de homicidios de 8.3 a 4.7 en 2025. ¡Qué maravilla! Seguramente esa reducción también fue por arte de magia, porque en México no hay corrupción ni maquillaje de cifras.
Pero eso no es todo, las dos mandamases inauguraron el Viaducto Elevado de Tijuana, un viaducto se agradece más que la construcción de hospitales y escuelas, obviamente. Además, abrieron champaña en la Universidad Nacional Rosario Castellanos para festejar un esfuerzo más por salvar a la educación en el país, ¡qué emoción!
Por si fuera poco, Sheinbaum nos deleitó con anuncios deslumbrantes como el Plan de Justicia para los Trabajadores Agrícolas de San Quintín. ¡Qué acto lleno de compasión y preocupación! Porque sabemos que las minorías en México siempre han sido la verdadera prioridad de nuestros gobernantes.
Para finalizar, la gobernadora Marina del Pilar destacó la perfecta coordinación con la Federación y celebró el bienestar de las familias bajacalifornianas. Seguro es el paraíso en la tierra con tanto trabajo y preocupación de nuestros políticos. ¡Qué orgullo ser mexicano y ver cómo se maravillan con su propio reflejo en el espejo de la corrupción y la demagogia! ¡Viva México, cabrones!
