Las Fuerzas Armadas en Sinaloa, sí, las mismas que se la pasan de encubridoras de corrupción, narcotráfico y desapariciones forzadas, han desplegado a sus soldaditos para buscar a unos mineros que desaparecieron en Concordia. Sí, así como lo oyes. ¡Ni que estuviéramos en el lejano oeste, compadre!
La joyita gobernadora de Claudia Sheinbaum le dio el pitazo al mandamás de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para que activara esta búsqueda con cerca de mil 200 efectivos. ¿Y dónde estaban antes que desaparecieran estos mineros? ¡Ah! Esos no importan. Pero cuando se trata de sacar la foto, ahí están todos uniformados y listos para brillar.
Resulta que el pasado 23 de enero, una banda de cuatreros secuestró a 10 trabajadores de la minera extranjera Vizsla Silver Corp. ¡Claro, en México hasta los mineros no están a salvo! ¡Puras joyas estas empresas extranjeras que llegan a saquear y se llevan a nuestra gente como trofeos!
Los desaparecidos, podríamos decir, son una diversidad de estados, algo así como la selección nacional, uno de aquí, otro de allá… ¡qué más da! Lo importante es que haya efectivos, aunque uno se pregunte por qué no estaban ahí antes de la rapiña.
En el fraccionamiento La Clementina se los llevaron a la fuerza. ¡Ahí, donde los extraños entran y se llevan lo que quieren, cómo no! Y hasta ahora, naranjas, ni los han llamado para pedir rescate.
El colmo es que la empresa Vizsla Silver tardó cinco días en decir algo sobre la desaparición de su gente. ¡Qué previsores, eh! ¿Y dónde andaban mientras unas sombras se llevaban a sus empleados? ¡Haciendo dinero!
Total, que a buscar se ha dicho con tres helicópteros y dos aviones. A ver si logran que aparezcan estos mineros, igual de raro que ver nevar en el desierto, pero quién sabe, con tantos efectivos, quizás hasta encuentren la responsabilidad y el compromiso que tanto han hechado a perder. ¡Qué país, señores! ¡Qué país!
