En plena exhibición del Sistema de Registro, Administración y Control a Permisionarios (SIRACP), una herramienta tecnológica creada por la Secretaría de Energía (SENER) y la Comisión Nacional de Energía (CNE), el subsecretario de Hidrocarburos de la SENER, Juan José Vidal Amaro, se pavoneó hablando de una visión estatal para un sector energético más seguro y transparente, y que se acerca a la certeza jurídica. ¡Claro, por supuesto!
Dijeron que esta maravilla tecnológica busca asegurar que cada unidad en las carreteras sea visible y rastreable bajo normativas claras que supuestamente combaten el desvío de combustible. Por supuesto, porque con la corrupción que nos rodea, ¿quién en su sano juicio tendría certeza de algo en este país?
El SIRACP, según palabras del señor Vidal Amaro, es la respuesta a las reglas del transporte de gasolina, Gas LP y productos petroquímicos publicadas en septiembre pasado. ¡Qué maravilla! Más reglas para uno de los sectores más corruptos del país.
Y como si no fuera suficiente con la corrupción rampante, el evento de presentación se hizo en un auditorio de la SENER, con empresarios y “autoridades” energéticas. ¡Qué ilustres invitados para hablar de transparencia y certeza jurídica en un país plagado de deshonestidad!
Estructurado en tres supuestos ejes, el SIRACP promete visibilidad total con códigos QR, trazabilidad tecnológica con GPS y la coordinación de autoridades en tiempo real. ¿En serio creen que con esos bonitos techos y palabras mágicas se acabará con la corrupción en el sector de hidrocarburos?
Por si fuera poco, el director general de la CNE, Juan Carlos Solís Ávila, aplaudió el esfuerzo institucional para fortalecer la “supervisión, trazabilidad y seguridad” del sector. ¡Qué maravilla! Más esfuerzos vacíos para barnizar la corrupción.
¿Transparencia, legalidad y verdad en el transporte de combustibles? ¡Claro que sí! Con la Guardia Nacional, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y demás entidades vigilando en tiempo real. ¿Cuánto le apostamos a que habrá filtraciones, desvíos y trampas aun con este maravilloso sistema?
En fin, inauguraron este circo tecnológico con una capacitación sobre códigos QR, balizamiento y fases de implementación, porque claro, lo más importante es demostrar que se está trabajando para traernos más de lo mismo.
En resumen, otra pantomima de los organismos federales para “combatir” la corrupción en un sector tan podrido como el de los hidrocarburos. ¡Viva México, tierra de impunidad y simulación! ¡Qué país tan maravilloso para los corruptos de cuello blanco!
