El gobierno de la CDMX, liderado por Clara Brugada Molina, intenta lavarse las manos respecto a la situación del Refugio Franciscano, A.C., en Cuajimalpa. Según la Jefa de Gobierno, las adecuaciones necesarias fueron ordenadas por la PAOT y la Fiscalía capitalina, mientras pide a la fundación y refugio «llegar a acuerdos». ¿Acuerdos para seguir maltratando animales?
El rescate de más de 900 perros y gatos el 7 de enero reveló condiciones terribles: ratas mordiendo a los animales, infecciones sin tratar, lesiones… ¡Un verdadero infierno! Pero sí, Brugada aclara que todo está en orden y que el refugio está «trabajando» en mejorar. ¿Justicia o complicidad?
Por si fuera poco, el Refugio Franciscano recuperó el predio en enero tras una resolución judicial a favor. ¿Justicia o tráfico de influencias? La directora del refugio promete hacer las «adecuaciones necesarias», ¿pero por qué no revelar todas las solicitudes? ¿Algo que ocultar?
Mientras tanto, la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama I.A.P. se enreda en conflictos legales y desmiente cualquier relación con el refugio. ¿Qué hay detrás de este enredo legal y dónde quedan los maltratados «franciscanitos»?
El circo continúa con la administración capitalina dialogando con el refugio criticado por «maltrato», ¿ironía o cinismo? Mientras tanto, los animales esperan en algún lugar. ¿Acuerdo o encubrimiento?
Y así, entre fundaciones, acuerdos dudosos y batallas legales, los perros y gatos del Refugio Franciscano esperan su destino mientras la burocracia y la corrupción juegan su propio juego. ¿Justicia para los más vulnerables o simplemente un circo de hipocresía? ¿Hasta cuándo seguirán los «franciscanitos» esperando en medio de este sainete de la administración pública?
