Elena Liliette desapareció en 2017 y ahora su madre, Elena López, está harta del circo de las autoridades que mantuvieron el cuerpo de su hija en Tlaxcala por más de ocho años mientras en la CDMX se hacían de la vista gorda. ¡Qué bonito juego!
La señora López pide que Tlaxcala mueva el trasero para poder llevarse los restos de su hija desaparecida en 2017. Ella ya fue a pedirlos, pero claro, tienen que seguir el protocolo, la burocracia nunca falla en dar un espectáculo de ineficiencia.
¡Ah, pero cuidado! Que según la Comisión Nacional de Búsqueda, en 2024 se rompió récord con 427 desapariciones de mujeres, 686 hombres y dos perdidos en combate. ¡Una locura!
“Quiero respuesta para traer a mi hija y cumplirle la promesa de sepultarla como se merece”, grita Elena. Pero claro, a las autoridades se les olvidó buscar a la chica, como si fuera cosa de todos los días.
La señora López está que trina con tanta omisión; ¡y quién no! Sobre todo cuando el caso de su hija pasó por Tlaxcala y la CDMX sin pena ni gloria. ¿Dónde quedaron los tatuajes únicos de su hija? ¿Ah, verdad, en el olvido de las autoridades!
El Colectivo «Una Luz en el Camino» reveló cómo las autoridades de la CDMX hicieron todo menos buscar a Elena. ¡Vaya estilo, eh! Con esos funcionarios negligentes como José Antonio Ferrer o Karina Moreno, la CDMX se distingue.
¿Y qué decir del fiscal Willy Zúñiga o la agente Laura Hernández? Un desastre que avergüenza, al igual que los 72 mil cuerpos sin identificar en México. ¡Qué bonito panorama!
Elena López exige justicia y que no se salven los que ocultaron la verdad sobre su hija. Necesita respuestas y acciones, no burocracia y complicidad. ¡Una madre valiente en un mar de ineficiencia!
Y como si fuera poco, denuncian irregularidades y ¡sorpresa! ¡Hay más casos así! ¡Para qué sorprendernos, si siempre es lo mismo!
La señora López perdió la fe en las autoridades, ¡y con razón! Que trabajen, que hagan su trabajo y dejen de fallarle a las familias que solo buscan a sus seres queridos. ¡Basta de simulaciones, queremos justicia de verdad!
