La gobernadora Evelyn Salgado Pineda, en pleno acto de autopromoción disfrazado de apoyo, aseguró con toda la frescura del mundo que «ningún sismo nos va a tumbar». Muy bien, ya sabemos que los temblores no son rivales para su poder, ¿pero qué hay de la corrupción, la opacidad y la ineptitud? ¿Eso tampoco la hará tambalear? Parece que el verdadero ‘fenómeno natural’ a vencer es la arrogancia de los políticos.
En un claro intento por ganarse una foto de solidaridad, Salgado entregó insumos del programa Tianguis del Bienestar en San Marcos, acompañada de un tal Santiago Segui Amortegui. Por si fuera poco, prometió apoyos para panaderos y artesanos afectados por el sismo, e incluso anunció alguna colaboración con Cemex para la reconstrucción de viviendas. ¿Es solidaridad genuina o solo una puesta en escena para sorprender a las cámaras y ganar votos?
Pero no te preocupes, la gobernadora prometió total transparencia, nada de manejar las cosas con opacidad, dijo. Claro, porque eso es justo lo que suele ocurrir en estos casos. Pero qué importa, ¿no? Mientras la gráfica y el discurso emocionen a la gente, todo está bien.
Al final, asistieron a la ‘humilde’ entrega un séquito de políticos y funcionarios que, seguramente, aprovecharon para tomarse la foto del recuerdo y fingir empatía con los más necesitados. Ya saben, la típica escena donde todos miran compungidos a la cámara como si realmente les importara algo más que su propia imagen.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo testigos de estas farsas disfrazadas de apoyo social? Mientras los políticos se pavonean con sus promesas vacías, la gente sigue padeciendo la falta de soluciones reales y efectivas. Pero tranquila, con discursos grandilocuentes como estos, seguro «ningún sismo» podrá con ellos. ¡Qué alivio! 🙄
