Jueces y magistrados federales que quedaron en la calle gracias a la Reforma Judicial, ese chiste que en lugar de hacer justicia, ch*ca con la vida de los trabajadores, se plantaron como hongos en plena avenida Revolución. Sí, esos que ni por error participaron en el circo de elecciones judiciales, pidiendo lana extra como mandilón en quiebra.
La raza del poder judicial exige saber dónde está su lana, ese billetote que les corresponde por decreto para callarles el hocico después de dejarlos en la calle. Si antes no andaban moviendo el bote, ahora menos. Se dice fácil, pero ya es la segunda vez en que marcan territorio con tal de rascarle algo al gobierno.
Más tarde, gracias a la policía -que de milagro no les avienta gas- movieron el bulto y dejaron respirar a los automovilistas. Aunque siguieron ahí, como chamacos malcriados haciendo berrinche.
Para variar, la cosa no para ahí. Bandas de manifestantes como horda de zombies se esparcen por la CDMX. Ojo, amigo cibernauta, si andas por allá, será mejor que cuides tus pasos para no toparte con esa ralea.
Y para acabar pronto, si todavía quieres más drama, échale un ojo a los eventos donde la gente de a pie se desquita y lanza berrinches en las calles. Ah, y no olvides unirte al canal de chismes de La Razón, para que estés al día de todas las pendejadas que pasan en este circo llamado México. ¡No ma*chen!
