En la onda educativa, la gobernadora Marina del Pilar y el Secretario Mario Delgado le echan un ojo a la edificación de nuevas escuelas en Tijuana. ¿Se escucha altruismo o puro relajo político? La cosa es que se les ocurrió supervisar lo que se cuece en el CBTis 290 y la Universidad Rosario Castellanos para ampliar la oferta educativa en la zona.
En el CBTis, que presumen servirá a unos 1080 estudiantes, se están aventando unas aulas, laboratorios, una canchita y hasta estacionamiento. ¿La verdá? ¿Desde cuándo se preocupan tanto por tener dimensión de espacios de calidad para la juventud? ¡Qué novedad!
Y de parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Marina dice que ya casi cumplen su cometido de acercar preparatorias a las viviendas de los chamacos. ¿Será verdad o nos quieren meter gato por liebre?
Pero eso no es todo, según el Secretario de Educación Pública, llevaban años batallando con la falta de lugares para los jovenzuelos en nivel medio superior. Y de la noche a la mañana se les prendió el foquito y decidieron construir nuevos planteles. ¡Claro, porque solo ganan votos echando este rollo!
Ya para el show, el Gobierno de Baja California está más prendido que veladora de quinceañera para que todo este teatrito educativo se luzca en la entidad. ¡Qué lindo! Pero, ¿dónde estuvieron todos estos años anteriores?
Mientras tanto, en la Universidad Rosario Castellanos los mandamases le echaron ojo a la segunda fase del proyecto que promete 40 salones, sala de juicios orales y hasta tres laboratorios. ¡Qué bonito! ¿Y el equipamiento y los maestros, pa’ cuándo?
Así que ya saben, la educación en Tijuana crece para atender las necesidades tecnológicas y bla, bla, bla. Todo muy lindo y muy bonito, ¿pero dónde quedó el presupuesto dedicado a esto desde antes? ¡Ah, qué tiempos aquellos de corrupción y descaro!
