El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró indignado por la decisión de la Corte Suprema de anular sus aranceles, calificándola de «vergüenza». ¿Cómo reaccionará Trump ante esta situación? Eso no lo sabemos, pero al menos ya sabemos que no es capaz de explicarlo.
Trump se queja de que la Corte Suprema echó abajo todos los aranceles impuestos a sus socios comerciales, desde los «recíprocos» hasta el gravamen del 25% a Canadá y México por su lucha contra el fentanilo. ¡Vaya, qué pena!
Pero tranquilos, que el juez Brett Kavanaugh aseguró que Trump aún podría mantener los aranceles con otras artimañas legales. ¿A quién intentan engañar?
La decisión de la Corte Suprema, con un voto de 6-3, anuló los aranceles basados en la IEEPA que recaudaron más de 175 mil millones de dólares. ¡Menuda fiesta para las arcas!
Y Trump, iluminado como solo él puede ser, había afirmado días atrás que estaba «completamente facultado» para imponer los aranceles, bajo el argumento de la IEEPA. ¡Ah, esos locos argumentos que se caen solos!
La realidad es que el fallo podría implicar el reembolso de parte de esas millonarias recaudaciones. ¿Se avecina una devolución millonaria? Al menos algo bueno podría salir de esto.
Así que, mientras Trump se enoja y la Corte anula sus aranceles, nosotros nos preguntamos: ¿quién está realmente a cargo aquí? ¡Seguiremos informando, aunque la vergüenza nos robe las palabras!
