Industriales piden fortalecimiento del Estado de derecho y reglas claras para invertir
Por: Cuahutli R. Badillo
Los industriales mexicanos, esos que se enriquecen a costa de millonarias corruptelas y cuestionables relaciones con el poder, ahora salen de sus cuevas para anunciar que están listos para meter su dinero sucio en proyectos de infraestructura. Pero, claro, todo esto bajo una condición: quieren reglas claras. ¡Ah, qué bonito! No es para ayudar al país, es para asegurarse de seguir nadando en la impunidad.
El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), Alejandro Malagón Barragán, soltó la perla en la 108 Asamblea General Ordinaria del chiringuito ese. ¿Y qué dijo? Que, aunque el Gobierno se llena la boca hablando de «contenido nacional», «MiPymes» y proyectos de energía, agua, salud y transportes, en realidad solo quieren seguir su racha de chanchullos y saqueo legalizado.
Y no contento con eso, este individuo tuvo el tuétano de advertir que su Concamin no solo dialoga, ¡también exige! O sea, negocian, pero en jerga de malandro. Quieren pan y torta. Y rápido, sin miramientos. Son del tipo de «yo gano, tú pierdes». Qué lindo, ¿no?
Lo más triste es que este señor, este mandamás del carnaval industrial, sigue su show diciendo que la industria es la «ancla de estabilidad», el «motor de empleo y bienestar». Ja, ¿quién se traga esa sarta de disparates? Seguro que sus cuentas bancarias están más estables que la mesa de un restaurante de lujo.
En resumen, estos «honorables» representantes de la industria mexicana, que aportan el 42% del PIB pero exprimen a los trabajadores hasta la última gota de sudor, vienen a pedir «reglas claras» y a asegurarse de que el «Estado de derecho» les siga abriendo las puertas al desfalco y al cinismo legalizado. ¡Qué bonitos son estos empresarios patriotas, verdad?
JVR
