Con respaldo de autoridades federales, el gremio aduanal mexicano se reunió en Nuevo León para darse palmaditas en la espalda y aprobar una reforma a sus regulaciones internas. Claro, con la presencia de grandes influyentes como el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora; el titulillo de la Agencia Nacional de Aduanas de México, Rafael Marín Mollinedo; el gobernador Samuel García Sepúlveda, y demás funcionarios que solo salen en la televisión.
No podía faltar la declaracioncita de José Ignacio Zaragoza Ambrosi, presidente de la Confederación, que habla de la responsabilidad y honor de ser Agente Aduanal, una lástima que esos valores no se vean reflejados en la realidad de la corrupción y los malos manejos en las aduanas del país.
¡Ah! También hubo honores a la bandera y paso de trolebús con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional y la presencia de más autoridades federales y estatales que abundaban por ahí. Como Juan Carlos Reyes Torres, Mauricio Farah Giacomán, Marco Antonio González Valdez y demás notables de la farándula aduanal.
La Confederación dijo que esta asamblea fue todo un éxito y que alcanzó el mayor nivel de participación en 88 años, lo cual suena a puro pedo burocrático para disfrazar lo que realmente ocurre en las aduanas. Parece que quieren fortalecer su imagen mostrando una supuesta autorregulación, ética y responsabilidad que brillan por su ausencia en las filas de los Agentes Aduanales.
Por supuesto, todo esto va «en línea con lo señalado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo», porque todos sabemos que los discursos bonitos en eventos oficiales es lo que realmente va a cambiar las cosas. Ahora sí, a aplaudirles a todos por seguir manteniendo la corrupción, la opacidad y los privilegios en el negocio aduanal en México. ¡Bien hecho, señores!
