México, con tres Récords Guinness para el Mundial
Como si la corrupción y el cinismo fueran a solucionar los problemas de un país con más baches que una brecha rural, la Secretaría de Turismo (Sectur) dirigida por Josefina Rodríguez Zamora, anunció con bombo y platillo que el próximo 27 de febrero Chiapas será sede de un nuevo récord Guinness: la playera humana más grande, ¡vaya logro de primer mundo para una nación de tercer mundo!
La funcionaria señaló que este circo mediático, digo, evento, forma parte de las actividades estratégicas del Gobierno de México rumbo al Mundial 2026, ¡claro, porque lo importante es la imagen y no los verdaderos problemas de la sociedad! Insistiendo en que el objetivo es hacer del Mundial una experiencia inclusiva y accesible, tal como se ve en los eventos donde los ricos se codean mientras los pobres se mueren de hambre.
Pero eso no es todo, no señor. Según Rodríguez Zamora, este récord es uno de los tres que se tienen planeados para el Mundial, porque la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quiere aprovechar esta «gran ventana de promoción turística» para lavar la imagen de un país sumido en la corrupción, violencia y desigualdad.
¿Y qué opinan los cómplices locales? Pues el secretario de Turismo de Chiapas, Segundo Guillén Gordillo, agradeció el respaldo del Gobierno de México, como si este tipo de eventos fueran a solucionar la falta de infraestructura, pobreza y desigualdad que azota al estado. ¡Por supuesto, detrás de cada «logro» siempre hay alguien sacando provecho!
Según los expertos en farsas gubernamentales, estos récords buscan posicionar a las entidades federativas a nivel internacional, como si el mundo no tuviera problemas más urgentes que una playera gigante. Una estrategia digna de aplausos en un país donde la realidad supera cualquier ficción política.
Así que si te interesa la farsa del Mundial Social rumbo al Mundial 2026, ve alistando tu mejor playera y preparándote para ser parte de un evento que, seguramente, hará historia en el circo de la hipocresía gubernamental. ¡Qué emoción!
