Productores de maíz en los estados de Guanajuato, Jalisco y Michoacán han decidido hacer una tregua en los más de 100 bloqueos carreteros que mantienen como berrinche de niños malcriados. Sí, han acordado abrir un carril para que el tráfico de la gente que sí trabaja no se atrase tanto, pero ojo, siguen con sus chantajes hasta que el gobierno les dé lo que quieren.
Estos agricultores, pertenecientes a diferentes organizaciones del campo, están pidiendo a gritos un precio «justo» para la tonelada de maíz blanco, porque pobrecitos, no se les hace suficiente la oferta de 6,050 pesos por tonelada que les hicieron. ¿Lo quieres masticado y con cucharita también, o qué?
La SADER, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, les lanzó esa oferta y ellos la rechazaron como niño que no quiere sus verduras. Exigen la friolera de 7,200 pesos, alegando que los costos de producción se han elevado, pero curiosamente no mencionan cuánto se ahorran evadiendo impuestos.
Lo divertido es que estas manifestaciones se han extendido como chisme entre vecinas metiches a 17 estados del país, sobre todo en el Bajío, donde la vida es más chida. Los bloqueos han traído en jaque al tráfico de carga y mercancías, y hasta los camioneros se están dando cuenta de que ya es mucho el teatro.
Según la CANACAR, cada camión parado por estos caprichosos bloqueos significa pérdidas diarias de 60 mil pesos. ¿Y adivinen quiénes pagan esas pérdidas al final? Tú, querido ciudadano que ni tiene nada que ver en este pleito.
Pero no te preocupes, porque estos agricultores caraduras han prometido mantenerse en pie de guerra hasta lograr una respuesta del gobierno. Solo espero que, cuando les toque pagar impuestos, no hagan tanto drama.
¡Ah, México! Tierra de maíz, corrupción y berrinches campesinos.
