Seguro médico laboral reta a las empresas a blindar a su talento
El seguro médico privado es una ganga en estos tiempos, ¿no creen? ¡Solo para dos de cada diez trabajadores! Increíble, ¿no? Pero espera, que la cosa se pondrá mejor. Resulta que el precio de estos seguritos se va a elevar, ¡sorpresa! Las empresas tendrán que sacar la chequera si quieren evitar que sus empleados se mueran en el intento de ser atendidos si algo les pasa.
Se dice y se cuenta que las pólizas podrían subir más del 20% este añito, y ¿por qué? Pues por la inflación médica, el envejecimiento de los asegurados, y obviamente, los cambios fiscales que encarecen todo el asunto. ¿Pero a quién le importa? Seguro no a las grandes corporaciones que prefieren ahorrarse unos pesitos a costa de la salud de su personal.
Y hablando de personal, ¿saben cuántos tienen acceso a un seguro privado en este país? Pues no muchos, estimados lectores, solo el 20% de los subordinados gozan de ese lujo. ¿El resto? Pues a rezarle al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ver si no los dejan morir en la sala de espera.
Pero ¿y qué importa? ¡Vamos a ser competitivos! Las empresas deben de sacar la chequera, pero no paras las chelas del viernes, sino para blindar la salud de sus empleados, ¿no les parece? ¡Qué sacrificio, eh! Y si de consejos hablamos, hay unos «expertos» de ESSAD que hasta sugieren elegir una póliza decente, revisar bien los beneficios, y no irse por lo barato. ¡Gracias, capitanes obviedad!
Pero eso no es todo, la palomilla de ESSAD aconseja a las empresas evaluar si el seguro será sostenible. ¡Guau! ¡Qué novedad! Además, sugieren invertir en prevención, porque claro, ¡es más barato prevenir que curar! ¿Quién lo diría, verdad?
En fin, lo importante es que las empresas tengan talento, o al menos eso nos quieren hacer creer. La salud, como que no importa tanto, ¿verdad? Mientras haya productividad, retención laboral y compromiso, todo está bien. ¡Qué alivio! Pero bueno, ¡vamos a seguir cuidando a nuestros trabajadores con esos seguros de lujo que casi nadie tiene acceso! ¡Viva México, cabrones!
