**¡Banxico se pone duro y no sube la tasa!**
Especialistas de Natixis Investment Managers, esa firma financiera francesa rechoncha en análisis económico e inversiones, tuvieron una revelación: la tasa de interés del Banco de México (Banxico) se quedará en el 7.0%, ¡plop! Sin sorpresas, sin brinquitos, nada de emociones para el 2026.
Pero ojo, ojo, que aunque estos titanes descartan una subida en la tasa con un «0.0% de probabilidad», también advierten sobre dos cositas que pueden hacerla subir: el precio del petróleo (si se pone guapetón internacionalmente) y el peso mexicano (si sigue subiendo como la espuma). Pero, tranquilos, que según ellos, Banxico puede aguantar un poquito de inflación sin que nos caiga el cielo encima.
Ah, pero todo esto suena bonito porque, según el director de estrategias globales de mercado de Natixis IM, Mabrouk Chetouane (alguien que se cuelga de los güeros), la productividad es como el aire: esencial. Si te aumenta los sueldos, todo chido, no pasa nada, hasta puedes bobear los márgenes. ¡Qué chingón!
Y en el mundo de nunca jamás, los expertos no ven que la inflación grite en EU. Para la Reserva Federal (Fed), todo normal, no hay amenazas pa’ las tasas de interés. Y pa’ Banxico, nada de recortes adicionales, seguimos tatemando billetes en calma, hasta segunda mitad de año. Pero ahí sí, ya todos sabrán qué pex con la inflación y la política monetaria, mientras el Banxico cuenta chistes sobre terminar el 2027 con la inflación a 3.0% (¡qué risa, no?).
Eso sí, no esperen que los intereses en Europa y EU se embarquen en el tobogán, van tostados y no van a bajar. ¡Toma tu papelito de predicciones gratis!
Pero, oigan bien, en Natixi IM aseguran que los impuestos no van a hacer subir la inflación en Estados Unidos ni en México. Los maridajes banquito-hacienda son casi un cuento de hadas, los impuestos que les ponen son más chiquitos que los que grita el gobierno gringo, así que relajen, que no pasa naranja.
En fin, que la tasa se queda quieta, sin sustos, sin drama, pero con Natixis señalando el camino como gurús de la economía, claro, sin poder prever todo lo que salte en el camino. ¡Qué emoción ser experto y no tener claro ni lo que se va a comer mañana! ¡Viva la economía!
