La pandemia del sarampión ha llegado a la Ciudad de México y la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, sale del abismo de la ineficiencia para hacer un llamado a la población ¿Vacunarse? Claro, aunque pareciera que trata de prender un fuego con agua bendita.
La pirateada líder capitalina lanza una alerta mundial porque, ¡oh sorpresa!, la mayoría de los casos no son en chamacos, sino en adultos. ¡Qué novedad! Si no es el clima, son las vacunas las que están fallando en esta ciudad.
Siguiendo con su show mediático, Brugada pide a los despistados menores de 49 años que no recuerdan si les tocó alguna inyección, que vayan rápido a pincharse. ¡Ah, claro! Porque todos andan con su agenda de vacunación en la bolsa.
Y para ¿reforzar? su gestión que ni el cura lo hace, alardea de una campaña donde ¡oh!, 800 mil almas en pena fueron vacunadas o eso dice ella. Pero vamos, si certifica 113 casos de sarampión, siendo poco agradable decirle que el problema es el 0.00014%.
Ni una receta de cocina necesita cuando manda a los chilangos a cualquier centro de salud para que les den su dosis mágica. Es que… ¿cómo buscas un punto medio entre Norman Bates y el Dr. Simi?
¡Ah! Pero no seas morro, que si no tienes suficiente exposición a la vacuna, o te pones al corriente o la pirámide seguirá invertida en casos de sarampión. Ahora la pelota está en tu tejado ¿Te vacunas o te arriesgas a un dueto con el sarampión? ¡Tú decides!
