La inversión fija bruta se sigue desplomando mes tras mes, sumando ya 15 meses consecutivos de caídas. Según los analistas, esta debacle solo se compara con años de recesión, con una contracción del 5.7 % en noviembre del año pasado y un acumulado del 7.3 % en los primeros 11 meses de 2025.
La disminución se debe principalmente a la baja inversión en maquinaria y equipo, que cayó un 11.6 %, mientras que la inversión en construcción apenas aumentó un 0.6 %. ¡Un desastre total!
Parece ser que dentro de las inversiones en construcción, la residencial logró aumentar un 9.2 %, pero la no residencial se fue en picada con un 7.0 %. En cuanto a la maquinaria y equipo, la cosa está peor: la inversión en bienes nacionales se desplomó un 15.2 % y la importada no se quedó atrás con un 9.1 %.
Para rematar, la inversión privada se contrajo un 4.9 % y la pública ¡nada menos que un 19.7 %! ¿Y quién sale perdiendo? ¡Obvio que los ciudadanos de a pie! Mientras el sector privado apenas logra un ligero aumento del 1.4 % en la inversión en construcción, el sector público se hunde con una caída del 30.3 %. ¡Qué desigualdad!
Pero espera, que todavía hay más: la analista Gabriela Siller Pagaza pone la guinda al pastel al indicar que estas cifras son solo comparables con los años de recesión de 1995, 2009 y 2020. ¡Bravo! ¿Quién se lleva el premio a la peor gestión económica?
Y para rematar, la señorita Gabriela no se anda con rodeos y afirma que la inversión seguirá cayendo como balde roto en diciembre, cerrando el 2025 con una caída aproximada del 6.7 %, ¡y para el 2026 se espera otra contracción del 2.0 %! ¡Qué panorama tan alentador!
