**¡CRUDA REALIDAD! Programas de dádivas para la plebe:**
El gobierno del Edomex se las ingenia para embaucar a las féminas de entre 18 y 64 años con su Programa Mujeres con Bienestar. ¡Qué lindo gesto! Les da una pizca de lana para «elevar su ingreso económico», o sea, para que no se mueran de hambre.
El Programa Mujeres con Bienestar es la varita mágica que sustenta a las pobres mujeres que viven en la miseria en el Edomex. Con tal de que estén jodidas y sean dignas, les ofrecen apoyo médico, asistencia para que terminen sus estudios y ¡claro! un poquito de morralla para que no perturben la paz social.
Y atención, porque este prodigioso programa llega a los 125 municipios del Edomex, priorizando a las gloriosas jefas de familia, a las que viven en lugares de alta migración, a las discapacitadas y a las que cuidan de otros discapacitados. ¡Progresividad y equidad en su máxima expresión! Sobre todo si eres indígena, afromexicana, inválida, víctima de la delincuencia o retornada de la Tierra Prometida.
Pero espera, que hay más: durante el 2026, se espera que este maravilloso programa incremente su cobertura para llegar a unas 700 mil incautas beneficiarias. ¡Viva la dádiva estatal para mantener a la plebe en línea!
Ahora, ¿cuándo caerán las limosnas para estas damas necesitadas? ¡En febrero, qué emoción! El pisto, digo, apoyo económico bimestral de dos mil quinientos pesos comenzará a aterrizar en las cuentas bancarias pronto. Pero ojo, la dispersión se llevará a cabo por grupos según la primera letra de la CURP. Es decir, si tu nombre empieza con A eres del Grupo 1, si con B, del Grupo 2, y así sucesivamente. ¡Qué sistema tan brillante y equitativo!
Por si fuera poco, se rumora un tal «Bono Mujeres Bienestar» de dos mil setecientos cincuenta pesotes. Pero ¡aguas! No caigan en trampas. No se traguen el anzuelo de la desinformación ni crean en mensajes chafas de WhatsApp. Manténgase al tanto solo de los canales oficiales, porque la Secretaría del Bienestar y del Edomex son como el ángel que vela por su bienestar.
Y así, entre migajas y promesas inciertas, las mujeres del Edomex siguen bailando al ritmo de la dádiva gubernamental. ¡Qué honor y qué privilegio ser parte de este espectáculo de caridad estatal! ¡No se lo pierdan!
