Arrancó la fiesta de la corrupción en Durango con la construcción de la presa El Tunal II, una megaobra que promete agua potable «garantizada» por 50 años. ¿Quién caerá primero, la presa o el discurso de «seguro de vida» para los duranguenses?
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) liderada por Efraín Morales encabeza el show, mientras se despilfarran 4 mil millones de pesos, ¡300 millones solo este año! Pero ojo, la presa no estará sola, vendrá acompañada de una planta potabilizadora y otros chiches para llevar ¡mil 500 litros de agua por segundo!
¡Pero espera! Que el cierre de 69 pozos va incluido en el paquete. Sí, la sobreexplotación de mantos freáticos se reduce para darle un respiro a la naturaleza. Y el gobernador Esteban Villegas haciendo piruetas mentales con lo del «impulso económico» y la «recarga natural de acuíferos». ¿70 años, 50 años, qué más da?
La presa será de concreto compactado, mide 98 metros de altura y 280 metros de longitud. ¿Aguantarán las promesas tanto como las paredes de la presa? Solo el tiempo lo dirá. ¡Qué comience la función en Durango! ¡A beber agua… de la presa, claro está! ¡Hasta que el discurso aguante la sequía de la realidad!
