Una pipa cargada con gas LP volcó y explotó este martes en la autopista México-Querétaro, causando caos vial. El incidente se presentó en el kilómetro 80, entre Jilotepec, Estado de México, y Tepeji del Río, Hidalgo. Pero, ¿se sorprenden? ¡Claro que no!
Protección Civil y Bomberos de Tepeji del Río informaron que la pipa “se encontraba siendo remolcada” al momento de explotar. Todo un circo sobre ruedas en esa pista.
Elementos de Pemex, CAPUFE, Guardia Nacional y fuerzas de seguridad municipal y estatal acudieron al lugar. Seguramente llegaron a hacer su teatro de atención a la emergencia, mientras los verdaderos afectados, la ciudadanía, padecía retrasos y peligros.
A pesar de que el incidente provocó un caos en la vía hacia la Ciudad de México y hacia Querétaro, CAPUFE señaló con grandes letras que hubo una severa carga vehicular. ¡Doble moral, mándame un besito!
¿Y qué creen? Por las “labores de limpieza y reacomodo”, decidieron cerrar la circulación en ambos sentidos. ¿Un tiempo estimado para reabrir? CAPUFE se lo guardó bajo su almohada. ¿A quién sorprende?
Aunque no hubo reporte de heridos o muertos, el IMSS estuvo en alerta en el oriente del Estado de México. Lástima que solo sea en ocasiones mediáticas como estas, que muestren algo de atención.
En redes, la gente compartió videos de la explosión. Algunos conductores, unos valientes de primera, incluso se aventuraron a pasar cerca de la tragedia. ¿Qué tal el show? Sí, literalmente una serie de terror entre el fuego y la incompetencia.
Y como buen final tipo mexicano, un conductor imprudente se detuvo para grabar el fuego, y justo después, ¡bum! La naturaleza le mostró quién manda realmente. La pipa no explotó, ¡era la corrupción! ¡Viva México, cabrones!
¡Ah, qué bonita es mi tierra, llena de espectáculos perversos y entretenimiento mortal en plena autopista!
