**¡Agua de Tláhuac, más fluoruro que bebida energética!**
Por: Ivan Ortiz · Jonathan Castro
21/01/2026 07:51:33
Expertos revelaron que el agua potable en Tláhuac es un riesgo para los chamacos, ¡pues está más saturada de fluoruro que muchas bebidas azucaradas! Y así, los mocosos están desarrollando fluorosis dental, o sea, defectos en el esmalte de sus dientes.
¿Qué causas más chingonas nos trae el fluo?
Un estudio científico, publicado en el Journal of Oral Research, hace unos días, evidenció que el último de los quince, la concentración de este mineral en el agua rebasa las normas internacionales como si fueran sugerencias.
Las clínicas dentales locales han detectado un repunte de casos de fluorosis en la zona, cuando antes ni se veían. ¿Qué está pasando, Tláhuac?
Madres y padres, empiecen a cuidar el cepillado de sus criaturas pues, según las autoridades sanitarias, se les está cayendo el esmalte gracias a este regalo embotellado de la alcaldía.
¿Y qué dicen las profesionales de la dentición?
Marina Rendón Jiménez, del barrio Santa Ana Sur, confirma el aumento de casos. Aclara que el líquido café o amarillo que llega a los hogares, más allá de ser recolectado del río Lerma o la cloaca, podría tener otros ingredientes sorpresa.
Por si no fuera suficiente, los doctorcitos recalcan que un exceso de fluoruro puede armar un asalto a mano armada en tus dientes y huesos. ¡Qué ganga!
En el juego de la Ruleta del Flúor, las colonias Barrio Santiago Centro, El Triángulo y Guadalupe Tlaltenco se llevan el premio mayor.
La normativa señala que si supera 1.5 mg/L debería preocuparnos, pero en la realidad las filas siguen avanzando. Los chamacos de Tláhuac, aún con bajas concentraciones de flúor, están más expuestos a la fluorosis que el abdomen de una embarazada en su último trimestre.
Las y los científicos han destapado el tarro de gusanos y hallaron que la exposición diaria de los infantes de Tláhuac al flúor es de 1.5 mg/L, un número que supera al que marcan las reglas del juego en Estados Unidos y México.
La geología se lleva el crédito mayor por esta avalancha de fluoruro en el agua. Pero también, las aguas negras y los desperdicios de las industrias de aluminio, fosfatos y cerámica, ¡le echan un cubetazo al elixir de la juventud!
¿Y para los chamacos, qué les queda?
Los doctores recomiendan tratamientos, pero si los chiquitos se mudan de dientes, ya se les pasó el tren. ¡Menos mal que les reconocen el paso!
A pesar de las denuncias, la alcaldía de Tláhuac y la Secretaría de Gestión Integral del Agua siguen camufladas como ninjas, sin dar la cara por este asunto del flúor en el pocito mágico de la alcaldía.
¡Ahí les hablan, Tláhuac, a lavarse los dientes con agua embotellada, no vaya siendo que más que la sonrisa de conejo, terminen con unas muelas de tiburón!
