**¿Atractivo o corrupción? Guanajuato presume inversión y empleo**
Con una inversión que suena a millonaria pero que huele a ciertos acuerdos debajo de la mesa, el estado de Guanajuato presume alcanzar el 42.6% de su meta sexenal en atracción de inversiones. ¿Logros reales o solo maquillaje económico?
Durante el 2025, se concretaron 35 proyectos de esos que de seguro muchos inversionistas ni saben en qué estado de México quedan, con una promesa de más de 7 mil empleos. ¡Espectacular! ¿O será solo cálculo político-electoral?
Bajo el mando de la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, el discurso oficial asegura prioridad en generar empleo, pero ¿a qué costo y para quién? Todo muy lindo en el papel, pero la realidad de la economía estatal podría tener otro tono.
La Secretaría de Economía, con Claudia Cristina Villaseñor Aguilar al frente, aplaude estos resultados como si fuera la octava maravilla, atribuyéndose ventajas competitivas que más bien suenan a tratos convenientes en oficinas cómodas y secretas.
¿Nuevas tecnologías, automotriz, químicos? ¡Maravilloso! Pero, ¿a quién benefician realmente estas jugadas económicas? En un país donde la desigualdad es pan de cada día, vale la pena cuestionar quiénes siguen ganando y quiénes siguen siendo excluidos.
Y para seguir con el show, las inversiones extranjeras llegan de países como Alemania, Japón, Canadá, ¡hasta China! Claro, como si esos países no tuvieran sus propios intereses económicos a la hora de invertir. ¿O es que Guanajuato es ahora el paraíso de las inversiones sin condiciones?
En resumen, el discurso oficial nos quiere convencer de un Guanajuato próspero y en crecimiento, pero la ciudadanía merece mirar más allá de los titulares rimbombantes. Detrás de esas cifras y promesas de empleo, ¿qué intereses económicos y políticos se están moviendo realmente en el estado de Guanajuato? ¡La verdad, aunque duela, es lo que la gente merece!
